El arcoiris

Ahora, con un poco más de tiempo y sin tantas presiones como ayer, escribo este otro fragmento del del :razz:

Los enanos de la selva habían sorprendido a Yobuënahuaboshka en una emboscada y le habían cortado la cabeza.
A los tumbos, la cabeza regresó a la región de los cashinahua.
Aunque había aprendido a brincar y balancearse con gracia, nadie quería una cabeza sin cuerpo.
–Madre, hermanos míos, paisanos –se lamentaba–. ¿Por qué me rechazan? ¿Por qué se avergüenzan de mí?
Para acabar con aquella letanía y sacarse la cabeza de encima, la madre le propuso que se transformara en algo, pero la cabeza se negaba a convertirse en lo que ya existía. La cabeza pensó, soñó, inventó. La luna no existía. El arcoiris no existía.
Pidió siete ovillos de hilo, de todos los colores.
Tomó puntería y lanzó los ovillos al cielo, uno tras otro. Los ovillos quedaron enganchados más allá de las nubes; se desenrollaron los hilos, suavemente, hacia la tierra.
Antes de subir, la cabeza advirtió:
–Quien no me reconozca, será castigado. Cuando me vean allá arriba, digan: “¡Allá está el alo y hermoso Yobuënahuaboshka!”
Entonces trenzó los siete hilos que colgaban y trepó por la cuerda hacia el ciel.
Esa noche, un blanco tajo apareció por primera vez entre las estrellas. Una muchacha alzó los ojos y preguntó, maravillada: “¿Qué es eso?”
De inmediato un guacamayo rojo se abalanzó sobre ella, dio una súbita vuelta y la picó entre las piernas con su cola puntiaguda. La muchacha sangró. Desde ese momento, las mujeres sangran cuando la luna quiere.
A la mañana siguiente, resplandeció en el cielo la cuerda de los siete colores.
Un hombre la señalo con el dedo:
–¡Miren, miren! ¡Qué raro!
Dijo eso y cayó.
Y esa fue la primera vez que murió alguien.

Y que se joda Yobuënahuaboshka :evil: porque en el examen que me hicieron me han ido mal :mad: así que para la próxima a estudiar más jeje B)

Temas relacionados

0 Respuestas a “El arcoiris”


  1. Ningún Comentario

Añade un Comentario